¿Sobremesa, Portátil, Netbook o Tableta ?
Hasta hace bien poco la única duda era si elegir entre un sobremesa o un portátil. Últimamente se han añadido algunos equipos más que complican la decisión: los netbooks y las tabletas. Para ayudar a tomar una decisión voy a enumerar las principales ventajas e inconvenientes de cada uno.
Sobremesa
La “torre” tradicional es un formato en desaparición que está siendo sustituido por tamaños más pequeños y estéticos que no desentonan ni en el salón de casa ni en la oficina. Su principal ventaja es que es más sencillo realizar ampliaciones o reparaciones y son indiscutiblemente útiles cuando necesitamos una alta capacidad de procesamiento gráfico (para juegos muy avanzados o procesamiento de imágenes en 3D).
Si lo combinamos con un buen monitor (de un tamaño de 21” o superior), podemos disponer de equipos muy útiles para puestos de trabajo fijos de alta productividad, tanto en casa como en la oficina.
Portátil
Su principal ventaja es la facilidad de transporte y el poco espacio que ocupan en casa. No necesitan un sitio fijo para trabajar con él, pueden ir con nosotros a cualquier sitio y disponen de una batería con la que podemos trabajar sin corriente eléctrica. También hay que considerar su bajo consumo energético, hasta 10 veces inferior a uno de sobremesa .
Su principal inconveniente se deriva precisamente de la facilidad de transporte. Al no estar fijo en un lugar es más susceptible de sufrir golpes, averías o incluso robos o extravíos. Además hay que tener en cuenta que las piezas de repuesto de los portátiles suelen ser bastante más caras, por lo que si sufrimos una avería grave puede ser más económico sustituir el ordenador que repararlo.
En cuanto al tamaño de la pantalla, lo normal son 15” (alrededor de 38 centímetros de diagonal) . Más que suficiente para la mayoría de las tareas, aunque podemos encontrar equipos de hasta 18”, aunque esos equipos por su tamaño y peso no son muy “portátiles”.
Netbook
Los netbooks son portátiles muy pequeños y ligeros, con pantallas de 7” a 11” y alrededor de un kilogramo de peso. Muy útiles para llevarlos de viaje y conectarse a internet en cualquier sitio, o para tareas específicas. Están diseñados como “segundo ordenador” para alguien que ya tenga un portátil o un ordenador de sobremesa.
No suelen disponer de unidad óptica (DVD) y en ocasiones tampoco de disco duro. Aunque eso hace que la batería de éstos equipos, siendo más pequeña que la de los portátiles, dure bastante más.
Tabletas
Son equipos muy orientados al ocio y a su uso para internet. Son una evolución de los netbooks, ya que tienen su mismo tamaño de pantalla, pero incorporan una pantalla táctil para interactuar con el equipo en lugar del clásico teclado y del ratón.
La pantalla táctil es una opción muy interesante para aquellas personas con poca experiencia en el uso del ordenador y que sobre todo van a usar el equipo para consultar información y no para crear contenidos. En ese aspecto, de momento no hay sustituto para el teclado y el ratón.
Debemos considerarlas como un accesorio de un ordenador más que una alternativa al mismo, hasta el punto que algunas de ellas (la famosa iPad), no pueden ni ponerse en marcha si previamente no la conectamos a un ordenador que disponga del programa iTunes de Apple.
Aparte de iPad, casi todos los modelos actuales utilizan sistemas operativos Android, aunque algunos fabricantes ya están empezando a incluir Windows 7, lo que será muy interesante para aquellos usuarios acostumbrados a Windows. Son mucho más ligeros y portables que los netbooks aunque hay que considerar que carecen de capacidad de almacenamiento (disco duro) ya que están pensadas para su uso en internet.
Marcas
Los grandes fabricantes mundiales son, por éste orden: HP, Dell, Acer, Lenovo. Por detrás están marcas como Sony, Fujitsu-Siemens, Asus, etc. Adquirir un ordenador de cualquiera de éstas marcas ya es de por sí una garantía de calidad ya que son empresas de gran tamaño y con suficientes recursos como para establecer fuertes controles de calidad y dar un adecuado soporte post venta al cliente.
La marca no es algo importante a la hora de elegir ordenador, todos los fabricantes utilizan componentes de terceras empresas, casi siempre las mismas ya que existen pocas empresas especializadas en la fabricación de componentes informáticos. Por ejemplo, sólo hay tres fabricantes de procesadores en el mundo y dos de ellos se reparten el 95% de la producción (AMD e INTEL). Con los discos duros pasa algo parecido, tan solo hay tres o cuatro fabricantes (Seagate, Fujitsu, Western Digital) y con el resto de componentes, lo mismo.
En definitiva, te encontraras que en casi todos los ordenadores hay componentes de las mismas marcas, colocados en distinto lugar, cambiando básicamente el aspecto exterior de la carcasa, y el precio, además de los distintos controles de calidad más o menos rigurosos de cada fabricante.
Debemos tener en cuenta que no todas las marcas ofrecen las mismas condiciones de garantía en el producto, y que tampoco todas funcionan de idéntica manera en lo que al servicio técnico postventa se refiere.
Modelos
Considerando que no hay grandes diferencias entre marcas, vamos a centrarnos en los modelos. Hace unos años lo normal era ir a una tienda y pedir un ordenador con tal procesador, tanto disco duro, tanta memoria. Hoy en día eso es más difícil, pasó a la historia la época de los ordenadores “clónicos” fabricados a medida en la misma tienda con componentes sueltos (al fin y al cabo lo mismo que hacen los grandes fabricantes, con menos cariño) y hoy todos los fabricantes suelen tener grandes catálogos de modelos, en ocasiones con similares características y precios. Y esa es la primera regla a tener en cuenta: A precios similares, características similares, por lo que sólo encontraremos diferencias técnicas apreciables entre equipos con diferencias de precio considerables.
Características técnicas
Como la mayoría de los usuarios centran su decisión entre el portátil o el de sobremesa, y si consideremos además que los netbooks y sobre todo las tabletas no son alternativas a los ordenadores sino más bien complementos vamos a centrar el tema de las características técnicas en las propias, tanto de los ordenadores portátiles como de los de sobremesa.
Aquí si tenemos que estar atentos, más que a la marca y el modelo. Debemos fijarnos en los siguientes aspectos:
Potencia de proceso:
Viene dada por el tipo de procesador y no tanto por su marca. Determinará la velocidad del ordenador en la realización de tareas. Antes, a mayor velocidad (expresada en gigahercios), mayor potencia. Hoy, finalizada la guerra de los gigahercios entre los fabricantes, lo crucial es el número de núcleos (Core) que incluya el procesador. Hoy lo normal son los procesadores de doble núcleo (Dual Core), dentro de la gama media de ordenadores.
La cantidad de memoria RAM del ordenador también influye mucho en la velocidad del mismo. Se expresa en Gigabytes. Lo normal hoy son 2 Gigabyte, pero cuanta más cantidad tenga el equipo, mejor. Aunque no es barata.
Capacidad de almacenamiento:
Está determinada por el disco duro del ordenador y su tamaño expresado en Gigabytes (GB). Hoy son habituales capacidades de 300 GB en un portátil y uno de 1000 GB en un sobremesa.
Los discos duros son relativamente baratos, aunque no debemos adquirir unidades de gran capacidad si no estamos seguros de necesitarla en poco tiempo ya que su precio tiende a la baja.
Conectividad:
En este apartado se pueden agrupar todas las posibilidades técnicas del ordenador para conectarse a otros dispositivos (cámaras de foto, vídeo, teléfonos móviles, teléfonos fijos, otros ordenadores, impresoras, escáneres, internet).
Debemos asegurarnos de que el equipo disponga de suficientes puertos USB (al menos tres) para conectar dispositivos externos y de conector de red RJ-45 para redes locales e internet. También es importante la posibilidad de conexión inalámbrica mediante Wi-Fi, que es estándar en los portátiles. Disponer de lector de tarjeta de cámara de fotos suele ser muy práctico.
Las entradas y salidas de señal de vídeo (VGA, DVI, HDMI, FireWire) pueden ser muy necesarias si vamos a usar el ordenador conectarlo a televisiones, videoproyectores, etc.
Las conexiones, por Infrarrojos y Bluetooth se utilizan básicamente para conectarse con el teléfono móvil y son fácilmente solucionables con accesorios externos, por lo que no son excesivamente necesarias disponer de ellas inicialmente.
Pantalla
Cuanto más grande mejor. Siempre panorámica (más ancha que alta).
En portátiles su tamaño va a definir todo el tamaño del equipo. La medida estándar es la de 15 pulgadas (15”), con 14” e incluso con 12” podemos adquirir equipos muy ligeros (menos de 1,5 kg), pero caros, solo justificables en casos muy concretos. Por encima tenemos portátiles con pantallas 17” y 18”, de más de 4 kg (muy poco portátiles), pero ideales si no vamos a mover el equipo de casa y queremos ahorrar espacio.
En los de sobremesa el tamaño estándar es de 19”, aunque ya se tiende a los de 22” por un precio bastante ajustado y la tendencia es a ser cada vez de mayor tamaño. Cómprate el mayor que te puedas pagar, no te arrepentirás. Al fin y al cabo es la parte del ordenador que más vas a ver.
32 o 64 bits
Hasta hace poco tiempo, la arquitectura interna de los ordenadores estaba diseñada con 32 bits de datos. Últimamente, y sobre todo desde la aparición de Windows 7 se están popularizando los ordenadores con arquitectura de 64 bits. Hoy en día no es recomendable comprar un ordenador de 32 bits, ya que quedará rápidamente obsoleto tecnológicamente. Los equipos con 64 bits son más rápidos y pueden utilizar más de 4Gb de memoria RAM sin problemas, pero hay que asegurarse de que, además de la arquitectura, el sistema operativo también sea de 64 bits.
Cosas que podemos solucionar después (y otras que no).
¿Qué características son importantes en un ordenador y cuáles no? Consideraremos importantes las características técnicas que, una vez adquirido el ordenador, no se puedan cambiar fácilmente y secundarias aquellas características que si bien no disponemos de ellas inicialmente, podemos solucionarlas con posterioridad de una forma sencilla y económica.
Es decir, no podemos variar el tamaño de la pantalla ni el tipo de procesador una vez adquirido el ordenador, pero será relativamente sencillo y económico aumentar la memoria RAM, la capacidad de almacenamiento (el disco duro) o incorporar nuevas características de conectividad inalámbrica, por ejemplo.
Cuando no se domina el tema de las características muchos usuarios optan (si se lo pueden permitir) por tirar de talonario y comprar el equipo con el procesador más potente, toda la memoria RAM que podamos pagar y el disco duro y la pantalla más grande que haya; pero si no te lo puedes permitir, lo mejor es buscar un equipo de gama media y luego ir ampliando a medida que lo necesitemos, para no invertir en características que no vayamos a utilizar.
Programas
Sistema Operativo
El principal programa del ordenador es el sistema operativo, con él vas a manejar todos los componentes del ordenador y gracias a él vas a poder utilizar el resto de los programas. En cuanto a los ordenadores, la gran mayoría de ellos incorporan Windows 7. Para las tabletas, además del IOS que incorporan las iPad`s, se está extendiendo mucho el uso de Android, aunque también hay tabletas con Windows 7.
Hoy en día casi todos los ordenadores incorporan Windows, en alguna de sus versiones. Si nunca has usado un ordenador te dará lo mismo aprender con uno con otro (aunque cuanto más moderno es el sistema operativo, más fácil es aprenderlo). Windows XP es un producto obsoleto que quedó para los nostálgicos a los que les cuesta aprender a usar nuevos programas. Hoy en día lo más adecuado sería Windows 7 64 bits o en su defecto Android para las tabletas. Eso sí, si compras un ordenador con un determinado sistema operativo, no suele ser buena idea cambiarlo luego por otro, y menos si es más antiguo.
Otros Programas (Software)
Casi todos los ordenadores suelen venir con programas para realizar las tareas básicas: reproducir y grabar DVD, escribir textos sencillos, realizar cálculos simples, conectarse a internet. Para tareas más complejas (facturación, contabilidad, gestión de datos, edición de documentos complejos, diseño de páginas web) necesitarás programas específicos y éstos los podrás encontrar de dos tipos: software libre o software propietario.
El software libre suele ser gratuito, puede distribuirse libremente, modificarse sin apenas restricciones y utilizarse para cualquier tarea en un número ilimitado de ordenadores. Las distintas versiones del sistema operativo LINUX o el paquete de programas OpenOffice son dos ejemplos. No suelen tener soporte por parte del fabricante.
El software propietario suele ser de pago y está sujeto a fuertes limitaciones de distribución, modificación y uso por parte del usuario, quien al utilizarlo acepta las normas de uso especificadas en un contrato (CLUF o EULA). Suelen tener soporte por parte del fabricante para resolver problemas, actualizaciones, etc. El sistema operativo Windows Vista y el paquete de programas Microsoft Office, o los conocidos programas Facturaplus y Contaplus, son algunos ejemplos
Entre ambas figuras caben muchos “híbridos”. Encontrarás algunos programas de “software propietario” gratuitos (Adobe Reader) y al revés, además de algunas otras combinaciones de ellos.
Piratería informática
En internet puedes encontrar y descargar multitud de programas y otros contenidos digitales (fotos, películas, documentos) para usar en tu ordenador. Algunos serán gratuitos y otros no. Todos esos contenidos y programas están sujetos a unas condiciones de uso y muchos de ellos están protegidos por la Ley de Propiedad Intelectual y su uso indebido está protegido y penado por dicha ley.
Los programas de pago suelen estar protegidos por algún sistema de seguridad para evitar su utilización indebida, pero casi todos los sistemas pueden ser vulnerados con la utilización de generadores de claves, claves genéricas y otros sistemas que permiten desproteger los programas para poder usarlos sin pagar por ello. Eso es lo que se llama piratería informática “consciente”.
Muchos usuarios adquieren su ordenador en establecimientos poco respetuosos con la ley en los que es práctica habitual utilizar como estrategia comercial la entrega del equipo con todo tipo de software sin especificar que es pirateado. Como el usuario recibe el ordenador con el software piensa que todo forma parte de la adquisición. Es lo que se denomina “piratería ilegal”.
Estos usuarios no disponen de soporte ni garantía alguna sobre los programas instalados y se pueden ver en serias dificultades si necesitan reinstalar los programas. Por ello al adquirir su ordenador debe exigir siempre que todo el software sea legal, que disponga de sus correspondientes licencias de uso y de los soportes de respaldo si existen.
Soporte técnico
El último punto a tener en cuenta es el más importante. Una vez adquirido el ordenador ¿Qué soporte vamos a tener por parte del establecimiento?. Muchos establecimientos (sobre todo grandes superficies, de los bancos mejor ni hablamos) no disponen de ningún servicio de soporte o ayuda al usuario. Simplemente te derivan al fabricante en caso de problemas.
Otros sin embargo ofrecen servicios de asistencia, extensiones de garantía, contratos de mantenimiento, gestión de incidencias en garantía con el fabricante, etc, con los que se podrá contar en caso de dificultades, sobre todo si no somos usuarios expertos.
Garantía
Los productos informáticos adquiridos por usuarios domésticos están amparados por la Ley 23/2003 de Garantía de Bienes de Consumo, con lo que en principio disponen de dos años de garantía. Aún así hay que tener en cuenta que no todos los fabricantes otorgan dos años de garantía en sus productos y que en ocasiones dependerá del establecimiento que dispongas o no del segundo año.
En realidad si nos la leemos bien, la ley no nos otorga dos años de garantía, si no tan solo seis meses, durante los cuales el vendedor deberá asumir los fallos del equipo como si fueran fallos de fabricación del mismo. Pasado ese tiempo y hasta los dos años desde la fecha de compra, es el usuario el que deberá probar que el fallo es de fabricación y no de uso. Y en el caso de un ordenador eso es muy difícil de probar. Todo dependerá de la buena fe del vendedor.
Por otro lado las empresas y usuarios profesionales no están cubiertos por dicha ley, por lo que las condiciones de de garantía serán siempre las que dicte el fabricante.
Siempre es conveniente recordar, antes de reclamar, que la garantía cubre la reposición de piezas y la mano de obra correspondiente, frente a fallos de fabricación del producto. Quedando fuera de dicha cobertura cualquier daño externo que pueda sufrir el equipo (sobretensiones, tormentas, caída de líquidos, golpes, arañazos) o cualquier daño sufrido por mal uso. La garantía siempre se aplicará a las piezas físicas del ordenador (hardware), nunca a los programas (software). Como regla general si en una reparación no se utiliza el destornillador, no es de aplicación la garantía.
La cuestión del presupuesto
Hoy en día un portátil de gama baja puede estar por debajo de los 400 Euros, los de gama media entre 400 y 700 Euros y los de gama alta entre 700 y 1000 Euros.A la hora de decidir su compra, tenga en cuenta que incluso un portátil de gama baja con 2 Gb de RAM y un disco de 320 Gb puede ser más que suficiente para la mayoría de los casos.
Los equipos de gama alta suelen tener pantallas de mejor calidad, detalles de acabado y diseño más cuidados, baterías de mayor duración (hasta 10 horas) y están fabricados con componentes que hacen que los equipos sean más finos y ligeros.
Si consideramos que éstos portátiles costaban el doble hace un par de años y nuestro presupuesto nos lo permite, puede ser una buena idea adquirir uno de estos equipos. La experiencia de uso puede ser muy diferente a uno de gama baja. Si puede permitírselo, no lo dude.
Antes de fijar un presupuesto máximo, tenga en cuenta que además del ordenador en sí, tendrá que gastar algo más en algunos accesorios, en ocasiones imprescindibles: Funda o maletín, antivirus, software adicional, ratón externo, etc.
Una vez que haya tenido esto en cuenta, el consejo final es el siguiente: Considerando su presupuesto, busque una tienda especializada en la que confíe y en la que puedan asesorarle adecuadamente y cómprese el mejor ordenador que pueda permitirse con su presupuesto.
